Miau



Ya, si yo lo sé. Debería dedicar mi tiempo a otras labores más productivas, pero, ¿quién puede resistirse a un pedazo de plastilila, blandito y expectante? Ya, no voy yo a decir ahora también aquello de que había esculturas latentes en su interior, pero tras un par de apretujones el miau empezó a brotar y poco a poco salió una pata, luego otra y otra y otra. Después la cabecita empezó siendo de calamar, después de rinoceronte, de gorrión y de perro. Tras modelar las orejas y buscarle el perfil felino vino la nariz y los ojitos con la punta de un lápiz. El cuerpo era primero deformado y glotón, después de cerdito hasta que el vientre se estilizó y ganaron ligereza también las patas. Añado un pegotito para la cola. Primero fue de angora. Un descuido la convirtió en siamés. Pero al poco la cola era no de Garfield pero sí de dibujos animados. Lo último fue el movimiento de las patas. Casi arranco una intentando moverla hacia delante. Y así quedó. Sólo le falta el nombre. ¿Alguien me ayuda?

Un pequeño homenaje a los gatos de la infancia y al de tantos amigos.
Al menos a este gato no soy alérgica.

12 comentarios:

Rubén dijo...

Yo te propondría FRILLO (por aquello de ser un gato zafrillo). Y que conste que (chinchaos, internautas anónimos) yo tengo la suerte de tener ese gato en mi cocina, encima de un rollo de papel Scottex, mirándonos mientras acumulamos platos sucios en el fregadero y ponemos dibujitos con imanes en el frigo.

Marta Zafrilla dijo...

Me gusta. Pero habrá que mirarlo de frente, llamarle con un susurro y ver si acude.

Hank dijo...

Hola Marta,

Me alegro (cómo evitarlo) de que te guste mi blog, de que seas murciana (por el principio de localidad), de que ambos atravesáramos las puertas de Miguel para encontrarnos (por el axioma del interés compartido), y de que tu sitio tenga tan buena pinta y seas toda una artista (por mis propias inclinaciones personales).

Nos seguimos visitando.

Anónimo dijo...

que tal llamarlo Missi!! con el tópico de siempre para llamar a un gato! lo mismo acude! jejeje y si no acude, ponle comida q eso nunca falla! dew.

Pilar M Clares dijo...

Desnaturalizada soy que no me gustan los gatos. Friego los platos mientras sacáis el bicho a la calle.
(Ya habrás descartado Teodoro W. Adorno, seguro)

En la guerra se los comían

Son ariscos y arañan

Tienen ojos poltergeis

Dejan pelos

Huelen a carne a medio hervir

Ay

Lluís PM dijo...

Que punto!
Si yo fuera capaz de hacer eso con un cacho de esa cosa, me convertiría en plastiluis y saldría volando.
(¿podrías hacer un verso de plastilina?)

Un beso

Tropovski dijo...

Mi propuesta de nombre: Minino Plastilino.

Una casualidad: llevo una semana muy felina, tengo recogido al gato del sr. trabajandoconelvacío mientras él se ha trasladado con su familia a casa de sus suegros -glups- por unas reformas; tras dos días de tensiones por la novedad, su chica y las dos mías duermen ahora la siesta juntas, hechas tres sendos roscos ronroneantes...

Una protesta: disiento con Pilar. (normal, a mí me hechizan los felinos ;) ), pero es que a) en las guerras todo el mundo se come a todo el mundo, y en todo caso si se los comen a ellos es más un motivo de lástima que otra cosa; b) si eres cariñoso con ellos, de ariscos nada y menos arañar (los míos son delicias ronroneantes y cariñosonas); c) No te admito "poltergeist" como adjetivo descendente ("dios dijo que no le molestasen / mientras creaba los ojos del gato", C.E. de Ory; otra casualidad: estoy escuchando ahora mismo a David "ojos poltergeist" Bowie: ¿no mola(n)?); d) dejan pelos: glups, vale, ahí estoy yo dos veces por semana con la escoba y una con el aspirador... y e) ¿que huelen qué???? Son los perros los que huelen mal: los gatos (domésticos), por su higiene -tienen función de autolavado-huelen A LIMPIO!!! ¡Los míos huelen genial!

Perdón por el comentario tan largo. ¡Gatos al poder!

Anónimo dijo...

Hola soy Sonia:
Ya he recibido tu carta,quería decirte que el libro de "el asesinato de la profesora de lengua" ya lo leí,y me gustó casi tanto como el tuyo. Voy a intentar leer los libros que me aconsejaste.
Tu direccion la consiguió mi madre.
Me hizo mucha ilusión tu carta.
Tu letra no es tán mala y ademas la mía tampoco es perfecta.
Te agradezco mucho que me hayas contestado tan rápido.
Un beso Sonia

Marta Zafrilla dijo...

Pilar, son ariscos los que son ariscos, igual que las ardillas, los perros y los políticos.
y no huelen mal.
Lo de que huelen a carne a medio hervir me ha hecho reír, aunque parece que Tropi no está de acuerdo... Sus gatos deben ser un reflejo del dueño; lectores, cariñosos y observadores.

Lo de Missi me gusta, sencillo, auténtico, infantil. Me lo pensaré.

Hank: nos seguimos visitando.

Luis: lo de la plastilina es ponerse. Si nunca te ha gustado ni lo intentes, porque no conseguirás nada y se te llenarán las uñas de colores.

Sonia: hola de nuevo.
Ya que andas por aquí me gustaría darte de nuevo las gracias. Tu carta me hizo mucha ilusión (¡mi primera carta de una lectora!), de ahí que te contestara tan rápido.
Tu madre investiga mejor que Santiago, jeje. ¿No me dirás nunca su secreto? Ya me contarás qué tal las lecturas.
Besos.

Anónimo dijo...

jajjajajaj lo q mejor me ha gustado del nombre del gato q puse
Missi, es lo de infantil. Ainss y es q la verdad q últimamente me siento muy infantil (supongo q será porque me quedan unos mesecillos para ser mami), pero de todos modos (mmm como es ese anuncio, creo q de Ikea) hay q reivindicar lo simple!!! para q complicar más las cosas, si por ellas mismas se complican!!! en fin, lo dicho si te gusta tu misma. Besos, Edher.

Nieves dijo...

Yo le pondría un nombre raro, raro...
Como Bruce Lee-la (por el color, jeje)
O algo así... No me gusta ponerles nombres a los gatos, por que al fin y al cabo, no vienen cuando se les llama, como los perros, sino cuando a ellos les conviene.
Pero, tratándose de un animalito tan original, le pondría un nombre extraño.
La imaginación no tiene límites, no lo olvidéis.

Marta Zafrilla dijo...

Original es, Nieves.
Aunque éste, le pongamos como le pongamos, seguro que no acude...
Un besazo